La superioridad de las conveniencias.
Aprovechando que Netflix puso en su catálogo Bastardos sin
Gloría, creí que sería un buen buena idea verla por 2da vez, la primera vez que
la vi como buen latinoamericano lo hice pirata, no logre disfrutarla, ya que la
definición fue mala, tal vez en 360p, para cualquier película del siglo XXI eso
es una ofensa, pero no tenía alternativa y la segunda gran molestia es que las
paginas pirata no son confiables, ya que caían y tenía que mudarme a otra, la
primera mitad la logre ver en inglés con subtítulos y la segunda lo hice en español,
una experiencia entraña y no recomendable.
En lo personal Bastardos sin Gloría tiene una característica
muy interesante a la cual me gusta llamarla “Una alegría nerviosa” ya que en
los momentos de más tención para Alemanes o Americanos tienen una sonrisa o el
momento es agradable para ellos, mientras que su contrario está en una
situación apretada en el que no tiene ningún tipo de control y su única
alternativa es escapar como lo hizo Shosanna Dreyfus al inicio de la película.
Algo más a destacar es el “sonido silencioso” en momentos de
tensión deja de sonar la música para dar
paso a los sonidos ambientales, sonidos como una conversación entre amigos, el
tic tac de un reloj o los pasos firmes de unas botas tocando la madera.
Bastardos sin Gloría se podría decir que es el nombre ideal,
Hans Landa llevándose el crédito por la operación Kino, pudiendo terminar la
guerra, de cierta forma jugando con el concepto de “él que no hace nada es de
igual manera culpable” y de esa manera Hans Landa convirtiéndose en un Bastardo
sin Gloría al mismo tiempo, ya que el obtendrá todo lo que pidió, pero no podrá quitarse el estigma que le dejaron en la frente, el
“Diminuto” dijo que ese fue el mejor trabajo del Teniente Aldo Raine y creo que
fue el mejor trabajo para el mejor bastardo.
El parentesco entre Hans Landa en su escena de inicio y la final, son muy parecidas, en ambas diría que son negociaciones, al inicio negociando la libertad de su familia en Francia y el fin de la guerra cuando tiene a Aldo el Apache y al Diminuto en sus manos, en ambas escenas él tiene el control y al mismo tiempo los escenarios que tienen, al inicio en una casita en medio de la nada, el hombre francés le pregunta si puede fumar su pipa, diría yo que es por los nervios. Entonces Hans Landa le dice lo mismo y su pipa es mucho más grande que la suya, dejando sin palabras al francés, demostrando su superioridad. Y al final en los planos se puede ver como teniendo el placer de servirles el licor teniéndolo a su lado junto con el teléfono. Al inicio en casa ajena y en la negociación final en su propia casa.

ya soy culto
ResponderEliminarEs muy interesante que te centres en el personaje más divertido de Tarantino
ResponderEliminarJajaja te recomiendo una página pirata mejor si quieres 👀
ResponderEliminarA la proxima te pregunto crack xd...
ResponderEliminarSali culto del blog
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